Para días como hoy, en los que el calor aprieta y no hay ganas de jugar a nada que implique pensar demasiado, siempre estarán ahí los
arcade clásicos tipo Breakout (
¡sorpresa!). Juegos perfectos para una buena sesión de hipnosis, vaya. Por suerte o por desgracia, la modernidad siempre intenta imponer
nuevas ideas sobre la base de lo anticuado, y así nacen cosas como
BRICK[bricksmash]SMASH, un juego que haría las delicias de
Xzibit.
La idea es muy parecida a los clásicos
tipo Arkanoid o el mencionado
Breakout: controlamos una línea que se mueve a lo largo del margen inferior de la pantalla, y el objetivo es
destruir bloques de colores haciendo rebotar una bola contra ellos. Lo que hace que este caso sea especial es lo que hay
dentro de cada ladrillo: un nuevo escenario con otra línea y más bloques.